13 sept. 2011

Sobredosis de Princesas Disney

Lo reconozco, entre princesas anda el peligroso juego... Y puedo acabar de psicólogo, psiquiatra o peor... con un recogido de pelo supercoqueto, labios extra-carnosos, ojos agrandados y vestido tipo Sisí...

En los últimos 3 meses he visto más películas Disney que en toda mi vida. Yo ni siquiera había visto "La Sirenita" o "La Dama y el Vagabundo", y ahora me sé los diálogos de memoria. Esto es grave...

Porque, además, si analizamos sin mucha profundidad alguna de ellas...


Blancanieves: princesa haraposa que barre y friega los escalones de SU castillo con tanto esmero que te puedes ver reflejada en ellos. Y digo yo, ¿pero porqué se deja? Ácha!!! (que dicen en mi pueblo), ¡¡¡plántate delante de la Reina Malvada y métele el palo de la fregona p.. p.. por el sombrero mismo!!!!!!!! Y, para colmo, cuando se escapa, la muy pava se pone a limpiar la casa de 7 desconocidos que, además, son unos guarros. Pero de qué vas???? Infeliz de la vida... o MADAO (que decimos los otakus, "buena para nada")...

La Cenicienta: otra que tal baila. Pero vamos a ver!!! ¿¿¿No hay ninguna con un par en algún rincón de la cabeza del maestro Walt??? Uf, otra con derechos que se deja pisotear por todos, incluido un gato bien llamado Lucifer... Ahí está ella, limpiando cortinas, zurciendo calcetas de Drisela y Anastasia, soportando los berridos de Drisela haciendo como que canta y haciendo de árbitro entre el tal Lucifer y el gandúl de Bruno (el perro o algo que se le parece). No me extraña que acabe hablando con ratones y pajaritos...  Tiene que llegar un príncipe, que ni pincha ni corta, a sacarla del marrón... Supermona ella, pero otra MADAO...

La Sirenita: la niña de papá (cuidado que es Neptuno) en la edad del pavo, obsesionada con los humanos que se rebela contra su paire y firma un contrato con una pulpo negra, gorda y fea a rabiar (que se ve a km. que la está engañando) por el que le da su voz a cambio de un par de patas para ver a su amado durante 3 días. Si en esos 3 días él no la besa, ella pierde las patas y la voz. LISTA!!!!!!!!!! No hay que estudiar Derecho para saber que te la está metiendo!!!!!!!!! Si no es por tu padre, ibas apañá...

Bella: La de la Bestia. Novedad bestial en una princesa Disney: la chica lee. Tela!!! Aparte de eso, nada nuevo, perla de sabiduría superbondadosa que se sacrifica por su papá (oye, nunca es la mamá, ¿porqué será?) y acaba enamorada de una fiera horripilante con buen fondo... pos chica, como todas acabamos en la vida real, bienvenida al club... puff!!!

Jasmin: La perla de Oriente. Princesa enfadada con el mundo porque su padre la quiere casar. Chica, ¿no estás equivocada de objetivo? Enfádate con tu padre directamente!!! Otra vez preferencia por los papis, pero PORQUÉEEEE??? Tiene que llegar un ladronzuelo a salvarla de las manos de un temible brujo: ¿es que no puedes largarte y punto? Ufff... me puede...

Rapunzel: Esta es más nuevecita y algo más espabilá. No es por desmerecer, pero las ideas frescas entran sin Walt a los mandos... Ésta mola, pero tarda bastante también en atar cabos para saber de qué va su película... Falsa mamá que la encarcela, ella se escapa para ver los farolitos dichosos y acaba liándola parda... Vale, se salva porque al final le queda un peinado de lo más moderno... Tiene pase.

Habré visto más, pero la sobredosis de éstas alcanza niveles alarmantes... Tal somanta de pavas es la caña, pero de pequeña me encantaban y aún hoy, si me paro 30 segundos mirando la pantalla, ya tengo que terminar de verla... ¿Cuál será su ingrediente adictivo? ¿Mensajes subliminales?

¿QUE TIENE WALT DISNEY QUE TENGO QUE VER TODAS LAS DE PRINCESAS? 

Que cruz...

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