12 ago. 2011

Lo bonito de ser Papá

Hoy voy a hablar de lo maravilloso que es ser padre. Sí, amigos, es estupendo ser padre. Y fijáos en lo que digo: ser padre. Es una experiencia maravillosa, sin duda.

Qué duda cabe que el padre es una figura indispensable, sobre todo a la hora de concebir (aunque cada vez menos, la verdad). Pero ahí está, implantando su semillita en Mamá de manera que, juntos y por obra y arte del Amor, resulta  que se crea el milagro de la vida!!!!! Ohhhhh.... (verdadero milagro, de verdad...) Después Papá se fuma un cigarrito y se relaja, tras haber cumplido... (eso da para otra entrada, ejem...) Poco después resulta que su dulce amada está embarazada!!!!!

Qué bonito, qué emoción cuando Papá se entera, qué rápido llama a sus amigos para decírselo, llama a los futuros abuelitos y les da la buena nueva, abraza la aún falsa tripita y dice cosas sin sentido como que va a ser el mejor padre del mundo y cosas así...    Espera, perdona, me he equivocado... ESA ERA MAMÁ!!! Pero Papá también se alegra un montón... y lo celebra con "el último cigarrito delante de la futura mamá" y una cenita con unos pocos amigos... hasta las 7 am... sí, qué alegría...


Mientras, Mamá comienza a sufrir lo indecible, aumentando de peso una barbaridad, soportando cambios de humor, pinchazos en "los bajos", dudando de si sabrá ser madre, yendo a ginecólogo 30 veces y con hambre a todas horas... pero 9 meses después llega la alegría personificada... Papá no cabe en sí de gozo... Llega la criatura!!! (del parto no hablo, que da para mucho...)

Mamá desaparece en la cama del hospital mientras la criatura se convierte en el centro de atención... y papá en ese ser superorgulloso que la exhibe sin parar... Mamá llora de alegría (o de dolor, esto último dudoso también)... Papá cambia los primeros pañales (si las abuelas no llegan antes, claro), Papá recibe las flores, regalos y visitas con toda la amabilidad del mundo... Papá ayuda a Mamá en todo lo posible... qué bonito, señores...

Y todos juntos llegan a casa, donde de verdad empieza la nueva vida. Pasan las primeras semanas, todo es bonito y soportable... y empieza lo bueno: Papá tiene que trabajar y Mamá criar a la criatura...

Papá llega cansado del trabajo y necesita dormir, se levanta Mamá a dar pecho o los biberones. Recuerda que Papá trabaja y Mamá no...

Papá, de repente, olvida cómo cambiar un pañal... "¿no estaba por aquí la aubelita?"

Papá desarrolla una fobia horripilante ante las heces de bebé... "no puedo, no puedo... que vomito, eh!!"

Papá necesita su espacio para leer la prensa (digital, eh, que ya no es lo que era), jugar al Warcraft o buscar nuevas tecnologías que le llamen la atención... Vamos, que necesita como el comer el ordenador y sus auriculares que le insonorizan y apartan de los llantos desconsolados del bebé...

Si el primero es una niña, Papá no puede enseñarle a usar el water porque es una niña... da cosa y eso... cuando tengan un niño, lo hará, eso sí... Y cuando llega el niño y tiene que aprender a apuntar, Papá no puede enseñarle porque no tiene paciencia, "házlo tú, Mamá, que tienes ya experiencia y tardamos menos"...
Hora de comer/cenar... "ufff, es que llego tarde de trabajar y aún tengo que ducharme y eso... Mamá, empieza tú, que salgo enseguida y yo termino de darle la cena" Cuando sale, la dulce criatura duerme 1 hora...

Hora del baño... "¿cómo le lavo el pelo? ¿qué champú es el suyo? ¿y dónde está la toalla? ¿tengo que secarle el pelo?" Y Mamá dice... "trae, lo hago yo y termino antes"... ERROR (eso también es otra entrada...)

Veréis que digo mucho "Papá", pero es que eso es lo único que mantiene: el título, porque lo que es de verdad ser padre... ESO TAMBIÉN LO HACE MAMÁ.

Un beso a todas las Mamás!!!!!!



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